Bueno, aún no tiene nombre, así que cuando lo encuentre ya lo pondré. xd
Todo era muy extraño, tenía ganas de hacer lo que nunca hacia, tenía ganas de beber alcohol, ganas de bailar, ganas de ligar, y sobre todo ganas de ser alguien para alguien, no a nivel romántico, si no a nivel personal, quería importarle a alguien.
Aunque también tenía unas
ganas locas de suicidarse, no era la primera vez que le pasaba eso, pero sentía
como no le importaba a nadie, era como si su persona no valiera ni 5 míseros
euros.
Su familia la había dejado de
lado, sus amigas prácticamente también, y no podía confiar en nadie. No le
podía contar sus más oscuros secretos a nadie, puesto que creía que fuera quién
fuera a quién se lo contara no duraría mucho en guardar todo lo que le hubiera
contado.
Tenía que hacer unos
sacrificios demasiado grandes. Las razones por las que no se suicidaba no eran
pensadas en ella o su futuro, si no en sus padres, los cuales por haber perdido
a una de sus hijas posiblemente caerían en una depresión, aunque ella no
pensaba solo en lo negativo para ellos, también pensaba que sería un ahorro,
que tendrían más dinero puesto que no tendrían que pagarle a ella todos sus
caprichos…
Por otra parte estaban sus
amigas… No había mucho que contar de ellas… tampoco creía que importara tanto
que muriera, se tenían unas a otras, ya se buscarían alguna forma de animarse
un poco, ella no importaba tanto como le intentaban hacer creer. No tenía donde
apoyarse en los malos momentos, así que tampoco había ningún motivo por el que
no suicidarse.
También había estado pensando
en el genocidio, estaría un poco más tranquila cuando muriera, pero no sabía si
le reconcomería mucho la conciencia, las familias de la gente a quién matara no
tenían el porque sufrir de esa manera, ellos no tenían ninguna culpa, bueno
quizá un poco si, pero era de ser demasiado arrogante, finalizar tantas vidas,
sabiendo que todo lo que le habían hecho no lo iba a poder borrar, era tontería
hacer algo así.
Se puso en pie, se limpió las
lágrimas y fue directa hacia el baño, iba a maquillarse y arreglarse un poco,
si cogía un coma etílico estaría algo más contenta a la hora de morir, ya había
bebido un poco, no había cenado, el alcohol le subiría antes que habiendo
comido.
Llevaba unos vaqueros, que le
venían un poco grandes, pero no iría
como una putilla de rotonda…, una simple camisa y algo maquillada, se puso unos
tacones y se dirigió hacia la salida de su casa. Sus padres ya habían vuelto,
eran las doce de la noche de un sábado tan común como otro, pero lo único que
cambiaba era que había fiesta en el barrio y ella había quedado con una
conocida para ir a ver si valía la pena salir, estaban sentados en el sofá,
viendo la televisión.
-¿Vas a salir?-le preguntó su
madre sin ni siquiera mirarla, su vista no dejaba la televisión.
-Si, he quedado con unos
amigos.
-¿A qué hora piensas volver?
-No lo sé, quizá vuelva
enseguida, o me quedé allí. Intentaré volver pronto, mañana me quiero levantar
pronto, quiero estudiar un poco. Pero no me esperéis despiertos, si tardo es
por que volveré muy tarde.
Abrió la puerta sin más
dilación y salió como si de ello pendiera su vida. Fue corriendo hacia el punto
de queda, Sarah no la esperaría durante mucho tiempo si no aparecía pronto.
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